miércoles, 4 de agosto de 2010

Ser y Hacer no es lo mismo

Para mi ser yo misma conmigo solamente es fácil, soy alguien tranquila, sencilla, casi que simple, y tengo mis propios intereses y gustos. Hasta aquí todo es fácil y lo conozco.

Lo complicado viene en mi interacción con la gente, esto cambia la ecuación. Con gente sigo siendo tranquila y sencilla, simpática (en general me llevo bien con la gente y de ahí deduzco esto), y la parte que desde hace un tiempo no es tan buena es que en mi interacción tiendo a ceder, dejo en un segundo plano lo que yo (como persona sola) prefiero y doy paso a lo que los demás prefieren por dar paso a un buen momento o para evitar peleas y disgustos, y esto va a sonar triste, pero ahora que estoy revisando mi historia, lo he hecho hasta por tener amigos.

Lo peor es que la mayoría de las veces en que cedo mi decisión yo de verdad siento que no es la gran cosa y que me da igual, por ejemplo el grupo quiere ir a comer chino y a mi me provoca es un subway y yo termino diciendo bueno dale vamos a los chinos, por qué? porque soy la única que quiere eso, o porque sino voy a comer sola, o porque termino diciendo que me da igual, y los que me conocen saben que yo no me molesto porque tuve que acceder a hacer algo que no era mi primera opción, al contrario, voy de buena gana. Tal vez esto es un ejemplo gafo, pero suma millones de estas insignificantes (aunque a veces no tanto) ocasiones y resulta que ya no sé qué es lo que prefiero.

Y me doy cuenta que ser uno mismo y hacer lo que uno quiere hacer tiene que requerir de otros como yo que vayan cediendo todo el tiempo, sé que esta conclusión es extrema pero así es como yo lo he vivido.

Supongo que lo ideal sería ir a medias con esto de ceder sin que ninguna persona se moleste en el momento que le tocó ceder, pero yo nunca lo he visto.

martes, 22 de junio de 2010

Así Soy Yo!

Yo, siempre inventando vainas en mi cabeza, ojalá tuviera un grabador de pensamientos para acordarme después.

Tengo una libretica en la que me desahogo, aunque no tan frecuentemente como debería, y ahí bueno grito, dibujo, escribo, saco cuentas, ensayo tarjetas de felicitaciones, imagino, canto, etc...

Estas imágenes son de esa libreta, me di cuenta que a mi blog le falta este pedazo libre de mi, así que ahora voy a compartir mis locuras también.

Aquí va otra...
Adivinanza pesimista y adivinanza positiva

jueves, 25 de marzo de 2010

Mi Dementor Personal

Es difícil cumplir mi meta de lograr ser feliz si vivo con una persona que le quita la felicidad a todo. Ella es súper negativa y se la pasa diciendo que van a pasar cosas terribles y que por eso yo no debería disfrutar mi vida. Por ejemplo, esta semana santa nadie debería salir de sus casas porque parece que Chávez planea algo para estos días, no puedo estar en caracas de noche porque es muy peligroso, y no puedo ir al cine porque desafortunadamente la gente va al cine de noche.

En varias oportunidades me ha dicho que ya me divertí suficiente en mi vida y que es hora de hacer las cosas seriamente.... Yo no creo que se le pueda o se le deba decir a alguien que ya se divirtió suficiente en su vida!

Hay una que se volvió popular recientemente, y es que "Estás haciendo toooodo mal!". De verdad creo que no es la manera de tratar a nadie, no me gusta que me repitan una y otra vez que lo estoy haciendo todo mal, especialmente cuando no es lo que YO siento o pienso.

Se vuelve cada vez mas difícil ignorar toda esta influencia negativa. Llego a mi casa con toda la emoción y felicidad que me da mi trabajo, el gimnasio y mi novio, y en seguida siento el pesar horrible de la nube de negatividad que ella emana.

Espero lograr mis metas rápido para lograr salir de aquí antes de que se me contagie...

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Triste, hambrienta, molesta, impotente... etc

Tal vez esté exagerando, pero así me siento ahorita:

  1. No tengo nada que comer y tengo mucha hambre y no tengo dinero para ir a gastar en comida.
  2. Estoy solita en esta casa fea e incómoda.
  3. Siento que no se a dónde voy o a dónde pertenezco, estoy súper perdida. Me siento sin sitio.
  4. Me siento tan mal que es imposible que sea diciembre.
  5. A pesar de todo esto tengo confianza en que todo va a mejorar y que son solo circunstancias fuertes que tengo que lograr pasar.
  6. Estoy odiando... yo nunca odio, esta es la primera vez que siento algo como eso, por sobre todas las cosas esto es lo peor, y ya no se como controlar mis reacciones.

miércoles, 28 de octubre de 2009

El oficio más arriesgado en Venezuela

Los colectores, como se conocen comúnmente, son los compañeros imprescindibles de los conductores de autobuses, su trabajo es cobrar el pasaje a los usuarios, decir en cada parada hacia dónde se dirige el autobús en cuestión y estar pendiente de que no se monte ningún malandro que ponga en peligro la integridad de los pasajeros.

Estos profesionales del sector de transporte venezolano viven al borde del peligro, su oficio les exige estar alerta en todo momento y de ello depende su integridad física y mental.

Para que un colector cumpla con su trabajo correctamente debe colgar de la puerta del autobús casi constantemente, se pasea por todo el autobús (como hilo dental entre los dientes, porque el autobús está full) cobrando y dando vuelto a cada pasajero sin importar si el autobús va a 100 Km/h y se está recostando de ti, en cada parada se baja del autobús y anuncia con unos gritos muy característicos el destino del autobús, a veces especificando quién se puede montar y quién no, por ejemplo, (esto es una sola palabra en voz malandrosa) “BolívarNaguanaguaPuentebarbulaLaentradaPasajecompletoNa’adetickets” o también en una combinación mas tipo coro de canción “TrigalnorteNorteNorteSambilNorteSambilNaguanagua”

Luego de que informaron a todos en la parada hacia donde se dirige y ya se montaron todos, le da unos golpes al autobús o le grita “DaleDale” al conductor para que arranque, y es aquí donde sucede una de las cosas más increíbles, el autobús arranca pero el colector no se monta, sólo se monta en el último minuto, justo en el momento en el que no hay vuelta atrás porque el autobús ya arrancó, o se monta o se queda. Y la verdad es que a eso que hacen no se le puede llamar montarse como tal, porque resulta que lo que hacen es poner un pie en el primer escalón de la puerta de entrada y agarrarse del tubo y todo el cuerpo le queda afuera. Estas personas no parecen tener miedo de caerse del autobús, o de que alguien le exija credenciales de colector antes de pagarle, o de que una señora le meta un carterazo por andar por el autobús tocando lo que se le atraviese.

De alguna manera estos Colectores se hacen sentir, cuando uno se monta en un autobús uno sabe inmediatamente quién es el colector, tienen como una “Actitud de Colector” en ellos y cuando se te para al lado (o casi encima) uno instintivamente sabe que tiene que pagarle.

sábado, 24 de octubre de 2009

Auto-saboteo

A veces, en momentos chéveres de mucha felicidad y disfrute, he llegado a sentir que por cada momento bueno viene uno malo y entonces digo estoy tan feliz ahorita que seguro no va a durar mucho.

Me di cuenta de que este es un pensamiento terrible, pero sé que lo he tenido mas de una vez. Es como sabotearme a mi misma. No entiendo porque pasa esto.

Tengo que sacar de mi cabeza a estas ideas que atentan contra mi misma.

martes, 13 de octubre de 2009

Las decisiones y la autoconfianza

Tengo que lograr confiar en mi misma...
Es algo fácil porque para en algunos aspectos de mi vida ya confío plenamente en mi, como en decisiones en mi trabajo. Pero en otros casos, cómo decisiones de cómo y en qué utilizar mi dinero, siempre tengo dudas y al final me parece que de verdad no tomé la decisión correcta, y entonces me atormento cuando alguien más opina que he debido hacer esto o aquello en vez de lo que yo hice. Yo acepto las consecuencias de mis decisiones, pero siempre me queda el tormento dentro de mi cabeza que quiere repetir las cosas para hacerlas diferente.

Entonces yo me propongo cómo ejercicio, convencerme a mi misma, con argumentos válidos (tal y como si estuviera en una discusión con alguien que piensa opuesto), que la decisión que estoy tomando es la mejor. Siempre va jugar un papel importante el "yo-mal-tomador-de-decisiones" que llevo dentro pero si lo practico mucho, eventualmente mejoraré y mejorará mi confianza en mi misma cuando me sienta mejor con mis decisiones.