miércoles, 4 de agosto de 2010
Ser y Hacer no es lo mismo
martes, 22 de junio de 2010
Así Soy Yo!
Yo, siempre inventando vainas en mi cabeza, ojalá tuviera un grabador de pensamientos para acordarme después.
jueves, 25 de marzo de 2010
Mi Dementor Personal
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Triste, hambrienta, molesta, impotente... etc
- No tengo nada que comer y tengo mucha hambre y no tengo dinero para ir a gastar en comida.
- Estoy solita en esta casa fea e incómoda.
- Siento que no se a dónde voy o a dónde pertenezco, estoy súper perdida. Me siento sin sitio.
- Me siento tan mal que es imposible que sea diciembre.
- A pesar de todo esto tengo confianza en que todo va a mejorar y que son solo circunstancias fuertes que tengo que lograr pasar.
- Estoy odiando... yo nunca odio, esta es la primera vez que siento algo como eso, por sobre todas las cosas esto es lo peor, y ya no se como controlar mis reacciones.
miércoles, 28 de octubre de 2009
El oficio más arriesgado en Venezuela
Los colectores, como se conocen comúnmente, son los compañeros imprescindibles de los conductores de autobuses, su trabajo es cobrar el pasaje a los usuarios, decir en cada parada hacia dónde se dirige el autobús en cuestión y estar pendiente de que no se monte ningún malandro que ponga en peligro la integridad de los pasajeros.
Estos profesionales del sector de transporte venezolano viven al borde del peligro, su oficio les exige estar alerta en todo momento y de ello depende su integridad física y mental.
Para que un colector cumpla con su trabajo correctamente debe colgar de la puerta del autobús casi constantemente, se pasea por todo el autobús (como hilo dental entre los dientes, porque el autobús está full) cobrando y dando vuelto a cada pasajero sin importar si el autobús va a 100 Km/h y se está recostando de ti, en cada parada se baja del autobús y anuncia con unos gritos muy característicos el destino del autobús, a veces especificando quién se puede montar y quién no, por ejemplo, (esto es una sola palabra en voz malandrosa) “BolívarNaguanaguaPuentebarbulaLaentradaPasajecompletoNa’adetickets” o también en una combinación mas tipo coro de canción “TrigalnorteNorteNorteSambilNorteSambilNaguanagua”
Luego de que informaron a todos en la parada hacia donde se dirige y ya se montaron todos, le da unos golpes al autobús o le grita “DaleDale” al conductor para que arranque, y es aquí donde sucede una de las cosas más increíbles, el autobús arranca pero el colector no se monta, sólo se monta en el último minuto, justo en el momento en el que no hay vuelta atrás porque el autobús ya arrancó, o se monta o se queda. Y la verdad es que a eso que hacen no se le puede llamar montarse como tal, porque resulta que lo que hacen es poner un pie en el primer escalón de la puerta de entrada y agarrarse del tubo y todo el cuerpo le queda afuera. Estas personas no parecen tener miedo de caerse del autobús, o de que alguien le exija credenciales de colector antes de pagarle, o de que una señora le meta un carterazo por andar por el autobús tocando lo que se le atraviese.
De alguna manera estos Colectores se hacen sentir, cuando uno se monta en un autobús uno sabe inmediatamente quién es el colector, tienen como una “Actitud de Colector” en ellos y cuando se te para al lado (o casi encima) uno instintivamente sabe que tiene que pagarle.